no estas solo o sola en el mundo. si te ha gustado un articulo, compártelo, envialo a las Redes Sociales, facebook, twitter

La actividad agropecuaria es la actividad productiva más antigua de la humanidad; este simple hecho implica que es el sector que ha experimentado el mayor número de políticas públicas.

lunes, octubre 12, 2009

agriculturablogger: ¿Qué pide el agro?

¿Qué pide el agro?


Arnaldo Guerra Martínez  emol

La campaña presidencial sigue aumentando de temperatura y la guerrilla de declaraciones entre los candidatos de tono. Sin embargo, si se trata de agricultura, sólo en los últimos días aparecen sus propuestas para el sector –expuestas sólo por Sebastián Piñera y Marco Enríquez Ominami en la Enagro 2009–, las que aún parecen demasiado tibias. Una situación que da cuenta de que quizá no existe en ellos una real conciencia de lo que implica el sector agroalimentario.

Su dimensión puede resumirse en que copa casi el 30% del empleo del país, con más de 4.000 empresas y es responsable del 18% del PIB, como destacó Alberto Montanari, presidente de Chilealimentos. De hecho, en 2008, Chile exportó, incluyendo frutas frescas, salmones, vinos, lácteos, carnes, productos del mar y agroindustria, US$ 12.256 millones. Frente a los US$ 34 mil millones del cobre, el sector alimentario se ha convertido en el segundo sueldo del país. Y, no obstante los magros resultados de la temporada frutera o de la depresión que existe entre los trigueros y los ganaderos —por la crisis mundial que afectó el consumo y los precios y los problemas de mercado interno—, Chile mantiene intacta la posibilidad de ser una potencia exportadora de alimentos.

Precisamente son estas últimas situaciones las que tienen al sector con propuestas de futuro para conseguir mantener el puesto en la avanzada e incluso dar un nuevo salto. Porque sobra potencial y hay buenas proyecciones.

Se puede apostar a un mayor crecimiento por circunstancias conocidas y otras nuevas.

Las conocidas son el clima mediterráneo presente en amplios sectores del país, especiales para la producción agrícola, y su envidiable situación sanitaria. También están los 20 acuerdos comerciales con 56 países y la experiencia en negocios con más de 100 naciones.

Lo nuevo está en las tendencias mundiales, también favorables: aumento de la población urbana y del número de mujeres que trabajan fuera de la casa, crecimiento de 14% anual de la demanda por alimentos listos para consumir y del poder adquisitivo, que permite que hoy más de 1.200 millones de personas estén en los segmentos de mejores ingresos. Como si fuera poco, crecen las oportunidades en países emergentes como China, India Rusia y Brasil, que representan el 43% de la población mundial y con un creciente estandar de vida.

Sin embargo, en los últimos años la estrategia de desarrollo basada en las exportaciones ha ido poco a poco bajando en dinamismo y perdiendo competitividad. "Chile puede transformarse en potencia agroalimentaria. Tiene todos los elementos para hacerlo. El problema es que se han ido presentado escollos que han hecho que se demore un poco más de la cuenta", reconoce el presidente de la SNA, Luis Mayol.

Desde la vereda de los productores de alimentos procesados, Montanari señala que el país tiene que creerse el cuento de los alimentos, más que el del turismo.

"Necesitamos definirnos como productor de alimentos sanos para el mundo. Esa debe ser nuestra imagen país. Es lo que las personas valoran y que después se expresa en una diferencial de precios", señala.

Lo cierto es que varias son las necesidades del sector aliemtnario, para enfrentar en mejor pie la etapa que viene y recuperar el dinamismo. Las propuestas dicen que, si en los últimos años el acento estatal estuvo puesto en la protección social, ahora que el país necesita construir una nueva política agrícola que permita que los distintos sectores y rubros logren enfrentar la cada vez mayor competencia y las nuevas y crecientes exigencias de sustentabilidad.

Y ello pasa, como sostiene Ronald Bown, presidente de los exportadores de frutas, porque la nueva autoridad del país considere tres conceptos que se entrecruzan: modelo exportador, tipo de cambio e importancia de la agricultura.

"No será posible ninguna meta si no hay un alineamiento consistente de la autoridad con el modelo exportador", recalca.

Consultados los sectores productivos y exportadores, y las conclusiones de los encuentros como la Convención de Productores de Frutas y el último Encuentro Nacional del Agro de la SNA, éstos son los pilares en los que deberían poner énfasis las nuevas autoridades a partir de 2010.

1Competitividad de largo plazo

Ha sido la petición más socorrida del último año y medio: un dólar que tenga un valor razonable y estable en el tiempo. Eso permitiría a las empresas hacer las inversiones que requieren, transformar, innovar e ir avanzando en el desarrollo de productos más sofisticados y así alcanzar segmentos de mayor valor. La idea es que haya una divisa que no esté influenciada por políticas estatales, es decir que tenga un valor real. Eso evitaría lo que ocurrió en medio de la crisis, por ejemplo, con la venta de dólares que hizo el Gobierno, lo que deprimió su valor y le quitó nuevamente competitividad a los envíos chilenos.

"Ha habido acciones que en forma innecesaria han profundizado nuestra crisis. El tipo de cambio ha bajado en una proporción de prácticamente 20% su valor y eso ha significado casi US$200 millones en pérdidas para el sector. La autoridad económica y monetaria al intentar la solución de problemas sociales hizo ingresar dólares al país y, lamentablemente el Banco Central no quiso comprarlos. Al final salimos perjudicados más allá de lo que debería", señala Ronald Bown.

También se requiere una política de imagen país clara y definitiva, luego de intentos sin resultados efectivos. El ejemplo está en muchos competidores como Australia, Nueva Zelandia y Sudáfrica que llevan una gran delantera, y que con productos similares en calidad obtienen mayor precio. Se creó la Fundación de Imagen País, pero hasta ahora no hay resultados concretos para el sector.

2.- Ministerio de Alimentación

La emergencia por las dioxinas en los cerdos que terminó con importantes mercados cerrados es el mejor ejemplo de su necesidad. Para la modernización de las estructuras, contar con un Ministerio de Agricultura y Alimentación es una prioridad. Con eso se espera terminar con las duplicidades entre servicios del Estado y poner en una sola mano la función de garantizar la inocuidad y sanidad de los productos chilenos a los mercados del mundo, lo que incluso podría significar eficientar gasto público.

"Una institucionalidad moderna en materia de alimentos pasa por la creación del Ministerio de Agricultura y Alimentación", insiste Juan Miguel Ovalle, presidente de APA y Asprocer.

3.- Administración eficiente de los acuerdos

Mucho queda por hacer respecto de aprovechar los tratados comerciales existentes con 56 países. Primero pisar a fondo el acelerador en el tema de los protocolos sanitarios todavía pendientes, pues al no contar con ellos muchos productos chilenos se quedan sin poder ingresar a diversos mercados, aún contando con preferencias arancelarias. También intensificar las negociaciones incluidas en los tratados para mejorar la posición de los productos chilenos, tanto en materia de cuotas como en rebaja de aranceles y agregar a muchos otros sectores que han quedado fuera de los acuerdos.

4.- Normas para el agro

La reglamentación que se exige en el agro está hecha con criterio urbano. Se requiere avanzar rápido en una legislación laboral adecuada a las particulares características de la agricultura. Una fuente de acuerdos entre empresarios y trabajadores ha sido la mesa de diálogo frutícola, algunos de los cuales han sido recogidos por la autoridad. Se requiere avanzar en extensión horaria o en la cantidad de horas extraordinarias en un sector donde la cosecha de la fruta, por ejemplo, tiene fecha y hora precisas. Incluso ahora la sofisticación en la elaboración de vinos ha masificado las vendimias nocturnas para recoger la uva con menos temperatura. También urgen modificaciones en temas como condiciones de higiene y lugares de trabajo y responsabilidad de los contratistas.

5.-Políticas públicas

Se requieren programas potentes de apoyo, tales como los ya probados de recuperación de suelos degradados o de fomento al riego. Eso sí, hay preocupación respecto de la anunciada reforma al Código de Aguas. "Para el desarrollo de las inversiones se necesita certeza jurídica de la propiedad y de que se va a contar en forma permanente con el recurso, si no nadie va a hacer proyectos de inversión", señala Luis Mayol.

Un fondo para emergencias sanitarias es otro programa prioritario. "Este es un tema cada vez de mayor frecuencia respecto de las cuales debe actuarse preventiva y anticipadamente. El Estado debe disponer de fondos de emergencia o seguros para cubrir estas situaciones", señala Juan Miguel Ovalle.

Los productores sureños, sin banda de precios para el trigo, piden un mecanismo que les entrega alguna predicción del precio, ya sea usando un mercado futuro confiable o una mezcla de mercados. "Hoy estamos jugando a la adivinanza, y más encima enfrentando subsidios externos y un valor del dólar totalmente errático. No creo que ocurra lo mismo en ningún país del mundo", señala Fernando Serrano, presidente del CAS. A ello se agrega la necesidad de que fomentar un sistema de rápida respuesta de las instituciones como la Comisión de Distorsiones frente a productos importados o abusos de posición dominante en el mercado interno.

Potenciar el patrimonio fito y zoosanitario. El SAG es un organismo con gran prestigio en el exterior, pero se requiere acrecentar su labor con mayores recursos, personal y más medios técnicos. "Es un servicio clave en la competitividad, por lo cual se necesita que sea más moderno, con recursos, y con una clara visión facilitadora de las exportaciones", dice Ovalle.

6.- Infraestructura

Mejorar los caminos y la conectividad es prioritario ahora que las fronteras agrícolas se amplían y, por ejemplo la fruta, está incluso en la IX Región. Ellos garantizan la calidad de los productos. Además, la conectividad es otra clave para modernizar la empresa agrícola de todos los sectores

7.- La paz de la Araucanía

La SNA lo resume en el resguardo y defensa del Estado de Derecho en la Región de La Araucanía, afectada por violencia y tomas de fundos, en un marco de pobreza y marginalidad. Despejar el tema mapuche en la IX Región se considera fundamental. "Hay una amplia e importante zona del país que está sufriendo graves problemas para su desarrollo, se detiene la inversión y crece la cesantía y la pobreza. Esto no aguanta otra solución parche. Hay que ponerle límite promoviendo el desarrollo productivo en una integración público privada", señala Luis Mayol.

Fuente
Saludos
Rodrigo González Fernández
Diplomado en RSE de la ONU
Diplomado en Gestión del Conocimiento de la ONU
www.consultajuridica.blogspot.com
Dirección: Renato Sánchez 3586 Of 10
Fono Cel. 93934521
SANTIAGO CHILE
 
SOLICITE NUESTROS CURSOS, CHARLAS Y ASESORIA EN RESPONSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL-LOBBY – LIDERAZGO-CALENTAMIENTO GLOBAL-ENERGIAS RENOVABLES ( PARA OTEC, ORGANIZACIONES )

No hay comentarios.: